¡Jaque Mate! a los drones en Panamá

Panamá, como la mayoría de los países, cuenta con una regulación para la operación de Drones en su espacio aéreo. De hecho, su regulación era muy similar a la de países como México y España, a pesar de ser naciones mucho más extensas que el país canalero.

Recientemente, la Autoridad de Aeronáutica Civil (entidad regidora de los drones) creó una nueva regulación que ha causado mucha confusión, molestia y descontento, entre los usuarios, operadores, empresas distribuidoras e incluso la Asociación Panameña de Drones (con más de 100 miembros).

El descontento se debe a que la AAC no tomó en cuenta a ninguna de las partes antes mencionadas, y estas son afectadas directamente por la inconsulta regulación.

Algunos puntos a mencionar son, por ejemplo, la unificación de categorías de los Drones, antes se dividían según su peso y cada una estaba clasificada para X actividad, ahora todos los operadores/pilotos de drones deben contar con una licencia sin importar el uso ya sea recreacional o comercial. 

Así mismo los comercios que se dedican a la venta de estos artículos deberán presentar un formulario por cada comprador donde se llenarán sus datos y las actividades que realizará.

Se le exige a los empresarios tener controles en sus ventas de drones, sin embargo, un alto porcentaje de clientes se inclinará por las compras online en el exterior, donde la regulación no los alcanza, ni mucho menos a los más expertos que compran sus drones por partes y pueden armarlos posteriormente.

Para la Asociación Panameña de Drones (APAD), la nueva regulación no es más que un retroceso, ya que a nivel mundial, esta tecnología se ha ido incorporando a diferentes sectores como la agricultura, la construcción, las industrias creativas, los medios de comunicación e incluso, es muy útil a los estamentos de Seguridad, las normas se han flexibilizado poco a poco, pero en Panamá es diferente.

Tuvimos acercamiento con el Departamento de Seguridad Aérea, a quien le planteamos la preocupación de la normativa que se estaba trabajando, y nuestra intención de formar parte activa del proceso, pero jamás se nos contactó y ya fue publicada en Gaceta Oficial.

APAD ha intentado, en múltiples ocaciones, concretar una reunión con el Director General de Aeronáutica Civil (sin ninguna respuesta), ya que desde el 2019, esta entidad no ha estado otorgando licencias a nuevos pilotos de Drones, ni dictando cursos. Esto nos hace preguntarnos ¿cómo pretenden legalizar estos usuarios?

Ahora nos queda la duda de la verdadera intención de esta nueva regulación. ¿A quién beneficia, si los propios usuarios no fueron tomados en cuenta?

Estamos conscientes que deben existir controles, los apoyamos, de hecho sabemos  que drones se han visto involucrados en temas delictivos sobre todo en las zonas penitenciarias, pero existen un sin número de tecnologías y métodos para controlar esto, incluso la compañía más grande en fabricación de drones del mundo programa bloqueos a sus aparatos para disminuir riesgos y actividades dudosas. 

Sentimos que esta regulación, no es más que un intento desesperado por hacer ver que se están tomando las medidas necesarias para hacerle frente a una problemática muy puntual, satanizando una vez más el uso de una tecnología, que brinda grandes aportes a distintos sectores del país. Consideramos que, crear una regulación sin tomar en cuenta todas las aristas, es una acción a la ligera, que más que brindar una solución a la delincuencia (quién siempre busca nuevas y mejores formas de evadir las reglas), es afectar directamente a usuarios, empresarios y clientes, de este servicio.

Mientras la regulación ya entró en vigor, los usuarios que desde el 2019, desean contar con registros, permisos y licencias para tener en regla sus documentos, continúan esperando (sin fecha probable) la reactivación de este proceso.

Tengamos controles pero no ahorquen la actividad de Drones en Panamá.

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